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Liderazgo LF superó el desgaste del poder
Alberto Rojas
Mayo 20, 2008 9:42 AM
Pese al natural desgaste que se experimenta en el ejercicio del poder, la consolidación del liderazgo del presidente Leonel Fernández y la aplicación de una inteligente estrategia de alianzas, pactos y tácticas, unido a la activación del Partido de la Liberación Dominicana (PLD), y al enorme esfuerzo personal del primer mandatario, produjeron el triunfo en primera vuelta, aún cuando su partido redujo en 3.28 por ciento la votación obtenida en el 2004.
Ante todo hay que decir, que la ejecución de este plan empezó con la creación equipos internos específicos en torno a tal propósito. Es así como Félix Bautista asume el rol de armador, Franklin Almeyda en la delicada tarea electoral, Reinaldo pared Pérez en el seguimiento partidario, Francisco Javier García, coordinador general y su aliado José Ramón Fadul en las tácticas.
Asimismo, Alma Fernández, de apoyo general, Freddy Pérez en la asistencia personal y Víctor Díaz Rúa en las finanzas, aunque terminó peleándose con todo el mundo, incumpliendo en asuntos importantes, llegando , en muchos casos a poner riesgo tareas decisivas previamente organizadas.
Esta línea general de acción, incluyó de manera preponderante el envío de cuadros de primer orden a casi todas las provincias y visitas personales del presidente Fernández a miles de conquistables.
Fernández se abrió a diversos pactos con todos los partidos y movimientos minoritarios que así lo quisiesen. No se detuvo en color ni ideología, ofreció y dio a trocha y mocha, a tal punto que la mayoría de instituciones públicas del tercer nivel la ocupan los presidentes de esas entidades, amén de que todavía la cancillería es dirigida por el reformista Carlos Morales Troncoso.
En la recta final, y buscando consolidar el triunfo en primera vuelta, el presidente Fernández hizo pactos con legisladores y personalidades individuales asegurando el voto localizado y tratando de ampliar la percepción nacional de crecimiento. Así pactó con los senadores Adriano Sánchez Roa, vocero del PRSC y Félix Vásquez, de Sánchez Ramírez, el diputado Radhames Castro y varios síndicos, entre los que se destacan la de Boca Chica y Villa Altagracia.
Por su parte, la creación del movimiento Leonel en primera vuelta, que presidió el ingeniero Héctor Rodríguez Pimentel, sirvió para abrirle las puertas a millares de reformistas de las bases y dirigencia media que no encontraban un interlocutor en el gobierno. Fue evidente el traslado masivo hacia la reelección, de reformistas que albergan su esperanza en el presidente Fernández.
De esa manera Rodríguez Pimentel junto al el ex senador Tito Hernández, abrieron 63 locales, la mayoría inaugurados por el propio presidente Fernández, tanto en el país como en los Estados Unidos, Puerto Rico, Panamá y Europa.
Igualmente, el presidente logró forjar una buena percepción de respaldo con la adhesión de artistas y figuras destacadas, como fue el ingreso del caballo mayor, el merenguero Johnny Ventura, Elías Wessin Chávez y Pedro Corporán, de los partidos Quisqueyano Demócrata Cristiano (PQDC) y del de la Unidad Nacional (PUN), la cantante Vickiana, Felipa Gómez, el famoso interactivo"Bigote", y el connotado ex secretario general del PRSC, ingeniero Johnny Jones.
Los resultaron del efectivo trabajo realizado, arrojaron los siguientes numeritos:
El boletín final registra 20 provincias con más del 50 por ciento a favor del PLD, que son: Distrito Nacional, Bahoruco, Barahona, El Seibo, Elías Piña, Espaillat, Hato Mayor, Independencia, La Romana, La Vega, Monseñor Nouel, Monte Plata, Peravia, Puerto Plata, Salcedo, San Cristóbal, San Juan, San Pedro de Macorís, San José de Ocoa y la Provincia Santo Domingo.
En tanto, hay 12 provincias en que el PLD no alcanzó el 50 por ciento, fueron: La Altagracia, Azua, Dajabón, Duarte, María T. Sánchez, Monte Cristi, Pedernales, Samaná, Sánchez Ramírez, Santiago, Santiago Rodríguez y Valverde
El PRD llegó al 40 por ciento en 22 provincias, que fueron Azua , Bahoruco, Barahona, Dajabón, Duarte, El Seibo, Espaillat, La Vega, María T. Sánchez, Monseñor Nouel, Monte Cristi, Monte Plata, Pedernales, Peravia, Puerto Plata, Salcedo, Samaná, Sánchez Ramírez, Santiago, Santiago Rodríguez, Valverde y San José de Ocoa.
Un dato resaltante es el 71.59 %, el mayor porcentaje que obtuvo el presidente Fernández en todo el país, otorgado por el municipio de Juan Santiago, de la provincia Elías Piña, una zona que ha estado por más diez años bajo el dominio del senador Adriano Sánchez Roa y cuyo síndico, Pasón Soler, es uno de sus más fieles seguidores.
En esta provincia fronteriza, el presidente Fernández subió de 42.3% que obtuvo en el 2004 a 50.29% en el 2008, fruto de los votos aportados por el senador Sánchez Roa desde el PRSC y votantes independientes seguidores del legislador.
De las diez provincias perdidas por el PLD en el 2006, ahora logró ganar seis, que son: La Altagracia (39.13%), Azua (48.02%), Barahona (53.09%), Elías Piña (50.29%), Espaillat (50.13%) y San José de Ocoa (50.22%).
Se recuerda que el PLD captó dos senadores del PRSC, el vocero, ingeniero Adriano Sánchez Roa y el hacendado Félix Vásquez, pero en estas elecciones solamente en Elías Piña el presidente logró su objetivo de ganar en primera vuelta, pues perdió la contienda en la provincia Sánchez Ramírez, del senador Félix Vásquez.
En el 2006 el PRD había ganado seis provincias, sin embargo ahora perdió cuatro de ellas, que fueron: Azua, El Seibo, Espaillat y San José de Ocoa. Solamente preservó a Dajabón y María Trinidad Sánchez. Por su lado el PLD no pudo ganar a Monte Cristi y Valverde; tampoco a Sánchez Ramírez, aun con los senadores de su lado. Igual pasó con el PRSC, que perdió las cuatro provincias que había logrado en el 2006.
En fin, nueve senadores perdieron en sus respectivas provincias: César Díaz Filpo, Azua; Noé Sterling Vásquez, Barahona; Roberto Rodríguez, El Seibo; Andrés Bautista, Espaillat; Germán Castro, La Altagracia; Heinz Vieluf, Montecristi; Pedro Alegría, San José de Ocoa; Félix Vásquez, Sánchez Ramírez; Francisco Peña, Valverde
Los candidatos a la “Vice” opositores:
Los candidatos vice presidenciales de la oposición se “abanicaron” y no le sumaron votos a quienes acompañaban, como fue el caso de José Joaquín Puello, nativo de San Juan, una de las provincias en que el PRD no pudo alcanzar el 40 por ciento, y con José Enrique Sued, el PRSC apenas obtuvo el 4.94 por ciento en Santiago, donde se creía este tenía gran arraigo.
Las regiones Sur y el Este fueron ganadas completamente por el presidente Leonel Fernández, mientras en el cibao, este record solo fue empañado por la derrota en la provincia Sánchez Ramírez.
La incidencia del “agro”:
Llama mucho la atención, que de las cinco provincias perdidas por el PLD, tres correspondan a la línea noroeste, donde se produjo la crisis bananera, todavía no resuelta.
En este sentido, no cabe dudas que las alzas de los precios de los productos básicos, debido en gran medida a la escasa operatividad del sector agropecuario oficial, fue una seria amenaza al objetivo de ganar en la primera vuelta, lo que pudo ser superado gracias a la agilidad del propio presidente Fernández.
El presidente Leonel Fernández está obligado esta vez a concentrarse en un gobierno superior a los que ha desarrollado, pues busque o no una próxima reelección, el PRD demostró un crecimiento real, que va en ascenso, ya que Hipólito Mejía en las elecciones del 2004 logró 1,215,928 votos, para un 33.65%,pero Miguel Vargas Maldonado alcanzó 1,654,066 votos, para un 40.48%, es decir un aumento de 6.83% , que representa 438,138 votos más.
En el caso del Partido Reformista Social Cristiano no existen preocupaciones, ya que su candidato apenas alcanzó 4.9%, reduciendo en un 3.43% la votación del 2004, que fue de 8.65%. Ahora el PRSC solo obtuvo 187,645 votos, cuando en el 2004 registró 312.493.
De manera que el presidente Leonel Fernández tiene en sus manos la posibilidad de mantener un liderazgo superior dentro y fuera del PLD, y garantizar una indiscutible superioridad partidaria frente a las agrupaciones adversas, pero todo dependerá de la cohesión que muestre y del gobierno que realice. Esperemos sus acciones, desde ahora, porque podría no tener los cien días de confianza que reciben los gobernantes al asumir el poder.
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