Francisco Liriano pasa por un mal momento
Abril 27, 2008
Por Manolo Hernandez Doun / LasMayores.com
OAKLAND - El camino del retorno esplendoroso puede estar a veces plagado de espinas, pero Francisco Liriano tiene dos puntos enormes a su favor: se siente muy bien físicamente y los Mellizos de Minnesota están convencidos de que le espera un futuro sonriente.
"Gracias a Dios, estoy superbien [del codo izquierdo]'', aseguró el pitcher zurdo dominicano, aunque admitió que se siente bien frustrado por no hallar el camino del plato en sus tres primeras aperturas con los Mellizos en el 2008. "Nunca había estado así. No le encuentro el punto del porqué. En mis [trabajos previos del] bullpen he estado superbien, pero todo cambia [en el juego]".
Liriano fue presa del descontrol por tercera apertura consecutiva con los Mellizos y en las ocasiones en las que vino por el plato fue castigado por unos Atléticos de Oakland caracterizados más por hacer contacto -los hits que le pegaron fueron todos sencillos- que por su poder.
Luego de dar 10 boletos en 9.2 episodios de trabajo sumados en sus dos primeras aperturas, toleró cinco hits y seis carreras, y dio tres boletos. Solamente hizo 35 envíos al plato en dos tercios de entrada antes de ser relevado en el primer episodio de un juego que los Atléticos ganaron por 11-2 el jueves 24 de abril en Oakland.
"Simplemente, no tuvo ningún comando de sus lanzamientos", analizó el manager de los Mellizos, Ron Gardenhire. "Fue solamente unos de esos días. Se debe sentir bien mal [anímicamente] en este momento. No creo que tenía mucha confianza en sí mismo. Es apenas un muchacho. No pudo salir del atolladero [en ese primer inning]".
Afortunadamente, no hay contratiempos físicos que lamentar.
"No hay percances, pues su brazo está sano y él luce saludable", acentuó Gardenhire. "Pero su mecánica está fuera de sincronización. Frankie está un poco confuso, pero vamos a trabajar juntos para superar este momento".
Gardenhire, quien a lo largo de sus seis temporadas y pico como dirigente de los Mellizos ha tenido éxito con el desarrollo de muchos peloteros jóvenes, está convencido de que se van a enderezar las cargas para Liriano.
"Nadie dijo que esto iba a ser fácil", advirtió Gardenhire, a sabiendas de que volver de una Operación Tommy John [intervención quirúrgica en los ligamentos del codo] nunca es una perita en dulce. "Todo esto es parte del proceso, pero nosotros creemos que él va a ser un gran pitcher".
La confianza de Gardenhire proviene de aquella fabulosa temporada que tuvo el dominicano en el 2006 antes de lesionarse del codo izquierdo. En 28 juegos, 16 de ellos como abridor, el joven de San Cristóbal tuvo marca sólida de 12-3, con efectividad de 2.16. Para el momento de lesionarse, constituía con el venezolano Johan Santana la combinación de abridores zurdos más electrizante de Grandes Ligas.
Ahora le toca subir la dura cuesta del retorno.
Luego de perderse toda la temporada del 2007 recuperándose de la intervención quirúrgica que le practicaron el 6 de noviembre del 2006, el pitcher que fuera firmado como jardinero por la organización de los Gigantes de San Francisco el 9 de septiembre del 2000 abrió cinco partidos en el Spring Training y en dos ocasiones inició en las Ligas Menores en su proceso de rehabilitación.
Sin embargo, después de tres aperturas infructuosas en la temporada regular, es obvio que necesita trabajar para recuperar tanto el comando de sus envíos como la confianza plena en su tremenda habilidad. Gardenhire está listo para tomar los pasos pertinentes al caso.
"Lo hemos visto abajo [en las Menores, en su rehabilitación] y ahora aquí arriba [en sus tres aperturas en la Gran Carpa], por lo que ahora llega el momento de decidir cuál es el próximo mejor paso para que Francisco pueda volver al nivel en el que lo necesitamos", adelantó Gardenhire.
Por supuesto, todo esto no es fácil para un pitcher de apenas 24 años de edad, menos si sabe que puede hacer mucho más de lo poco que ha exhibido en el 2008 en la lomita.
Y lo de Liriano no es un problema de velocidad. Aunque su recta llegó el jueves a ser cronometrada a 97 millas por hora -fue el segundo strike para poner la cuenta completa en 3 y 2 ante Donnie Murphy, su octavo bateador en el juego ante Oakland- manifestó que no está preocupado por la rapidez sino por superar la falta de control.
"Quiero controlar la recta primero, antes de tirarla duro", indicó Liriano, aunque le asomó una leve sonrisa cuando se le informó que uno de sus envíos habían llegado tan velozmente al plato.
El zurdo que fuera adquirido el 14 de noviembre del 2003 en la misma negociación en la que Minnesota logró los servicios de su hoy estelar taponero, Joe Nathan, está consciente de que no puede darse el lujo en las Mayores de ponerse abajo constantemente en la cuenta de bolas y strikes.
"Debo mejorar mi mecánica", admitió Liriano. "Todo es por el tiempo que tenía sin pitchear. No estoy tirando strikes con la recta. Los pitcheos rompientes están bien".
No obstante, su pesadilla de la lesión ha quedado en el pasado. "Al principio, durante los cuatro meses después de la operación, sí me dolía mucho, casi todos los días", recordó.
Los consejos de Merkin Valdez, un derecho de los Gigantes que pasó por esa misma experiencia y que actualmente trabaja como relevista con San Francisco, le ayudaron a salir hacia adelante.
"Hablé mucho con Merkin, quien es mi mejor amigo, es como mi hermano", reveló Liriano. "El también tuvo la Operación Tommy John como dos meses antes [exactamente el 27 de septiembre del 2006] que yo. Hicimos ejercicios juntos. Me dijo que todo iba a salir bien".
"Para mi fue algo bien difícil, porque me estaba yendo bien [para el momento de lesionarse en el 2006]", dijo Liriano. "Pero lo tomé suave. Las cosas siempre pasan por un motivo. Dios sabe lo que hace. Hay que tener fe en Él".
Esa misma fe y el respaldo de la organización de los Mellizos serán sus principales armas con miras a un retorno al primer plano en el béisbol de lujo. |